sábado, 3 de enero de 2015

ADORACIÓN POR LOS DULCES

Desde pequeña he sentido adoración por los dulces, mi madre siempre hacia las galletas rayadas, llamadas, galletas vainilla, porque llevaban una cucharadita de vainilla, de ahí le venia el nombre, creo que en otros sitios las llaman de diferente manera.
Me gustaban tanto que mi madre las guardaba bajo llave porque si las tenia a mi alcance no paraba de comerlas y después no comía nada más.
Su olor y su sabor eran tan especiales que solo el rememorarlo hace que mi boca se haga agua, y así comenzó mi pasión por los dulces de mi madre.



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